Empecé en este mundo por mi amor a los animales, pasé mi infancia entre perros, tortugas, ratones y demás bichejos que encontraba abandonados.
Mi gran ilusión siempre fue trabajar con ellos.
Comencé trabajando de Auxiliar de Clínica veterinaria y así conocí el emocionante mundo de la peluquería canina. Me dí cuenta que de esta manera podía estar con ellos, sin verles malitos, mi labor era ponerles guapos.
Llevo 14 años dedicándome a esta profesión y cada día descubro que aprendo algo nuevo. Me traen a mis amigos para que disfrute de ellos y los arregle, no se puede pedir más.
